The league of ‘strong men’

The league of 'strong men'

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¡Los hombres fuertes han vuelto!

¡Despierten, patriotas! En un giro escalofriante de los acontecimientos, Donald Trump ha instado a despedir a un juez federal en EE. UU. quien osó bloquear su programa de deportaciones. Mientras tanto, en Israel, Beniamin Netanyahu se deshace de su jefe de Inteligencia Nacional en medio de un creciente escándalo de corrupción. Y en Türkiye, el presidente Recep Tayyip Erdogan arresta al único opositor con una posibilidad real de desbancarlo del poder. ¡Esto no es un simple espectáculo, es el nuevo orden mundial de los hombres fuertes!

Estamos presenciando un fenómeno global donde la dominación autoritaria se convierte en la norma. Estos líderes—en democracias, dictaduras, y en esos regímenes híbridos—se están regocijando en el poder absoluto como si fueran el mismo Estado, un eco de la famosa frase de Luis XIV: “El Estado soy yo”.

El auge de los hombres fuertes en todo el mundo

Desde Xi Jinping en China hasta Vladimir Putin en Rusia, pasando por Narendra Modi en India y el carismático Nayib Bukele en El Salvador, esta lista de hombres fuertes está creciendo y amenaza con ahogar la libertad en el mundo. ¡No se olviden de Viktor Orbán y Robert Fico en la Unión Europea, siempre dispuestos a abrazar el autoritarismo!

“Todos estos líderes adoptan versiones del mismo manual autoritario”, explica el sociólogo Larry Diamond.

¿Un auge autoritario que no se detiene?

Los datos son claros: un estudio reciente del V-Dem Institute revela que el 72% de la población mundial vive en países con algún grado de autocracia. Comparado con sólo el 46% en 2012, estamos ante una escalofriante olas de autoritarismo. ¿Qué está pasando? En una era donde los hombres fuertes parecen estar de vuelta, sus tácticas de miedo y división están arraigadas hasta en los sistemas democráticos.

  1. Trump ahora utiliza tácticas que ridiculizan a sus oponentes mientras desafía el orden constitucional.
  2. Su influencia trasciende fronteras, alentando a otros a seguir sus pasos autocráticos.
Donald Trump en la Casa Blanca
Donald Trump en la Casa Blanca, el 28 de marzo. AFP / Saul Loeb

El poder de Trump no solo intimida a su propia oposición, sino que da valor a los autoritarismos en todo el planeta. Diamond afirma: “Trump está otorgando legitimidad a populistas autoritarios”. Y, por supuesto, los hombres fuertes del mundo están tomando nota de su estilo combativo y su incapacidad para rendir cuentas.

¿Un futuro sombrío bajo el dominio autoritario?

La desesperante realidad es que los pasos de Trump están siendo imitados en diversas partes del mundo, como en Hungría y en Serbia, donde sus líderes citan a Trump como justificación para sus agresiones a la democracia. ¿Hasta dónde llegarán estas fuerzas autoritarias? El tiempo dirá si esta nueva “liga de hombres fuertes” moldeará el futuro, pero la historia podría recordarnos esta era como el momento en que los principios democráticos fueron arrastrados por una marea oscura de autoritarismo global.

Mientras tanto, la pregunta que todos nos hacemos es: ¿seremos testigos de una era de potentes hombres fuertes que desmantelan nuestras libertades, o la luz de la democracia volverá a brillar en el horizonte?

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